Gallinitas Cornish, WTF? No sabia que existían o por lo menos no como se llamaban pero decidí hacerlas para la cena navideña, entre viseras y cítricos me vi, para alguien que pica el ajo con guantes el resultado no fue del todo mal, sin embargo descubrí lo que ya sabia pero me negaba a aceptar, la cocina no es don nato en mi, el ver tantos programas de cocina como “Sin reservas” con Anthony Bourdain y “Hells Kitchen” con el chef Gordon Ramsey aparentemente no me ha servido de nada. Bien comencé la labor culinaria desde un día antes (23) para que el dia 24 todo fluyera con calma, el resultado simplemente no fue una exquisiteces pero no minara mis deseos de un día tener mi propio programa y viajar alrededor del mundo comiendo hasta vomitar tras cámaras. Bueno, después de la friega viene la gula, beber y comer hasta doler, espero que los 8km diarios que corría previamente a estas fechas me ayuden por lo menos a quedar tablas.
Arriba: SOLEDAD NAVIDEÑA. Un capitalino camina sobre avenida Juárez, la cual luce vacía (Foto: Esperanza Orea / ELUNIVERSAL )
Otra cosa que me gusta de estas fechas, la ciudad parece sacada de una película de ficción en la que la humanidad es azotada por una plaga y diezmada, no lo mal interpreten pero odio a la gente, sobre todo cuando se comportan tan poco sapiens en las calles, en las oficinas y en la vida en general.
Hoy regresamos a la vida normal, tras dos días de casi desaparecer nuestros compromisos cotidianos, cena, charla, buenos deseos y también malos. La navidad usualmente es el pretexto ideal para pasarla bien, sin embargo también trae consigo un fenómeno que a mi parecer es sumamente extraño, la depresión es común en días tan festivos como los que vivimos y algunas personas son mas susceptibles a los problemas, perdidas o derrotas que hemos vivido a lo largo del año, la navidad es un día inventado por el hombre para festejar, las fechas no coinciden y se tuvieron que hacer modificaciones al calendario Juliano para tomar el que tenemos hoy (Gregoriano) lo cierto es que el 25 de diciembre y el 31 de enero son días como cualquier otro, tan importantes como nuestro cumpleaños (nuestro contador personal) pero que nos afectan drásticamente debido a una evaluación subconsciente de lo vivido, la elección es nuestra, sentirnos bien o sentirnos mal es cosa de nosotros, claro que no todos podemos hacer a un lado todo y simplemente decidir pasarla bien, es cuestión de nuestra particular forma de ser. Viene año nuevo, si una fecha puede considerarse como cierre de un ciclo es probable que sea esa, volveremos a plantear nuestras metas a cenar y a charlar y quizás a deprimirnos.
Nos leemos luego…




